Keep driving es un roguelike desarrollado por YCJY Games ambientado en los años dos mil, donde encarnamos a un adolescente que sale de viaje por la carretera armado sólo con su auto.
La propuesta, bastante original para un género que rápidamente se llenó de clones después de éxitos como Hades o Dead Cells, nos lleva a una aventura como salida de una road movie. Aunque en este caso, una vez comenzado el viaje, deberemos gestionar tanto la nafta y los daños al vehículo como nuestro hambre y sueño. Si el auto se rompe o se queda sin nafta, quedaremos varados en la ruta, marcando el final de nuestro viaje, y por ende de nuestra run.
Cada partida comienza eligiendo un auto de tres disponibles, aunque más adelante iremos desbloqueando más, cada uno con sus propias estadísticas. Como un mejor motor o más espacio en el baúl, donde llevaremos nuestros items.
Nos harán responder una serie de preguntas antes de partir, como nuestra ocupación o como de buena es la relación con nuestros padres. Preguntas que sirven como punto de inicio de la run, ya que la ocupación determina los ítems iniciales de la partida. Si elegimos mecánico recibimos items iniciales relacionados a reparar el auto, por ejemplo.
Ahora si, una vez que salimos de nuestra ciudad hacia la carretera el mundo es nuestro. Keep Driving comienza mirando un mapa de las rutas, donde debemos elegir hacía dónde queremos dirigirnos. Habrá desde autopistas hasta caminos de tierra, cada uno con sus distintos efectos y distintos tiempos de recorrido.

Pero los caminos no son lo único que deberemos tener en cuenta, ya que el clima también podrá afectar nuestras runs: por momentos se largará a llover o hará calor o frío. También tendremos que lidiar con nuestros estados de ánimo, ya que algunos eventos podrán estresarnos o ponernos tristes, con efectos negativos, pero también habrá estados de ánimo que nos darán efectos positivos.
En el trayecto del punto A al punto B es donde aparece el centro del gameplay, los eventos de carretera, que van desde una distracción, un auto que nos pasa violentamente o un embotellamiento, y se traducen en un minijuego donde usaremos las cartas de nuestros personajes para combatir amenazas.
Keep Driving cuenta con cuatro (4) tipos de amenazas: a la nafta, la plata, el auto o la energía del jugador, y deberemos lidiar con ellas para dar por terminado el evento de carretera en cuestión y seguir adelante con nuestro viaje. Para hacerlo contaremos con las cartas de habilidades del conductor y los acompañantes que podemos ir levantando en el camino. Las mismas tendrán un patrón, por ejemplo una formación de tres (3) símbolos iguales, que deberemos matchear con la amenaza correspondiente para eliminarla. Y una vez que las hayamos eliminado todas seguiremos nuestro camino.

El sistema tiene su complejidad, en tanto que cada acompañante que nos crucemos y decidamos levantar del costado de la ruta tendrá su propio estilo de juego, desde los efectos de sus cartas hasta los efectos pasivos que nos darán por estar en el auto. A su vez, tanto nosotros como nuestros acompañantes iremos subiendo de nivel, desbloqueando así nuevas cartas y habilidades.
Es difícil describir por escrito un sistema que funciona mayormente a nivel visual, con las cartas siendo adornos que cuelgan del espejo retrovisor y deben ser arrastradas hasta la parte inferior donde aparecen las amenazas. Al mismo tiempo, los acompañantes que encontremos al costado de la ruta son aleatorios, al mejor estilo roguelike, por lo que en cada run tendremos que adaptarnos a las cartas que tengamos, o bien, esperar a cruzarnos en la ruta a los compañeros que queremos.
Estos eventos, llamémosles de combate, serán el obstáculo para llegar a nuestro destino, ya que en estos “combates” podremos recibir daño al auto o la nafta al punto que nos dejen varados, o sin dinero, lo que nos dejará incapacitados para montones de cuestiones que atañen al viaje y, por ende, a la run.
going to Lisbon for devGamm today.
I’ll be at our booth on Friday (A1)
come by for stickers and a chat 🚗✨ pic.twitter.com/tiwWsKryqv— Y/CJ/Y (@YCJYgames) November 5, 2025
De todos modos, con la excepción de la plata, todos nuestros medidores se irán desgastando con el tiempo, desde la durabilidad del auto hasta la nafta que gastamos en el viaje o la energía, que nos obliga a dormir entre punto y punto. Además, algunas habilidades gastan nafta, energía o durabilidad para activarse, obligandonos a usarlas estratégicamente. Si tengo una habilidad muy útil pero que consume mucha nafta o durabilidad del auto no puedo abusar de ella.
Además de los distintos autos que iremos desbloqueando, también podremos mejorarlos en talleres con ítems que iremos encontrando o que podemos comprar. Estos tendrán una serie de efectos, como llantas que eliminan un tipo de amenaza específica cuando viajamos por un tipo de camino puntual. Algunos de estos objetos, incluso, deberemos tenerlos equipados como requisito para cumplir alguna misión, como el final de la carrera que nos pide tener una jaula antivuelco.

En cuánto al objetivo de Keep Driving, como cualquier viaje de carretera, es más importante el viaje que el destino, pero tenemos muchos para elegir y vivir distintas aventuras. Por defecto, al principio de cada run, un amigo nos invita a un festival que se realiza al otro lado del mapa, llegar ahí es el primer objetivo que se nos presenta, pero rápidamente, a medida que nos adentramos en el mundo y vamos levantando gente, éstos nos pedirán que los llevemos a algún lugar, dándonos así distintos destinos para elegir.
Cada destino desbloquea un final distinto, dando por terminada la run y obligandonos a volver a empezar. Por lo que, si ya llevamos al punk al club que quería ir en nuestra primera run, la próxima vez podemos ignorarlo y cumplir la petición de algún otro de nuestros acompañantes, para ir desbloqueando los distintos finales.

Hay muchas cosas por administrar que pueden parecer abrumadoras leyéndolas en una nota, pero Keep Driving nunca se siente así por la forma en la que las va introduciendo y como esos sistemas interactúan entre sí de forma muy orgánica.
Tiene detalles hermosos e increíblemente nostálgicos para los que crecimos en una era pre-digital, como por ejemplo que la música está contenida en CDs, arrancas el juego con uno que te llevas para tu viaje y en el camino podes comprar otros, la gente de las distintas ciudades muchas veces te regala uno con música de alguna banda local y de esa manera vas armando tu biblioteca, que queda desbloqueada para futuras runs. Las “playlists”, a su vez, están limitadas a 6 canciones, porque tenes que ir cambiando el CD, algo que funciona bien para emular como se escuchaba música en la época, pero que tal vez es poco práctico a nivel jugable, porque obliga al jugador a estar seleccionando canciones constantemente.
Swedish indie game of the year pic.twitter.com/54oWNIer4H
— Y/CJ/Y (@YCJYgames) February 18, 2026
Keep Driving (mejor videojuego sueco de 2025) es, en esencia, una experiencia atmosférica e inmersiva, donde sus paisajes y sobre todo su música transmiten la sensación de estar viajando por la ruta como un indie hippie de principios de los dos mil. Hay algo muy relajante en el loop jugable que te permite seguir por horas y, al mismo tiempo, una conexión con tus acompañantes y sus historias que te dan ganas de llegar a su destino final para saber como terminan. Con todo, es una gran experiencia, original, bien ejecutada y llena de lindos momentos e historias.
Lo consiguen en PC desde el 6 de febrero de 2025.