Hace dos años fui adicto a uno de los tantos juegos de unir frutitas que andan dando vueltas por ahí. Así que cuando vi PancitoMerge en un directo del Latin American Games Showcase, decidí que no iba a prestarle tanta atención porque, en última instancia, era como aquellos virales pero con panificados y lindos dibujos. Pero me equivoqué.
PancitoMerge, de los mexicanos Fayer y Sketchy, es una vuelta de tuerca para un género que parecía que no nos podía dar mucho más. Y no saben cómo se los agradezco.
Si bien está en Steam desde el 9 de diciembre pasado, hace unos días se estrenó también en Nintendo Switch, y ahí es donde lo jugamos en casa. Porque claro, no estoy solo en esta linda adicción.
Vamos a las bases por si no conocés el género. En los merge la cosa va de unir frutas o elementos iguales para convertirlos en otros más grandes en un mapa o ambiente similar al que encontramos en un Tetris. Y la finalidad es llegar a crear el objeto más grande disponible. Así de simple.
PancitoMerge se sube a este género, pero con algunas novedades super interesantes que mejoran notablemente el flujo original.
Acá el lore es el de un negocio de panificados, al comienzo mexicano pero luego también de otros lugares del mundo. Por lo que, el contexto, ayuda a que las nuevas ideas tengan un sustento.

Para empezar, el espacio de juego no es un mero lugar rectangular, sino una bolsa de cartón de panadería. Algo que podría ser meramente estético, pero que luego tendrá un sentido en el gameplay.
Cada cinco jugadas, aparecerá un cliente por la ventana que nos pedirá un producto en particular, lo que permite sacarnos de encima un objeto. Aunque, de no tenerlo formado o no querer entregarlo porque lo necesitamos para una próxima jugada, podemos simplemente ignorar el pedido y seguir moviendo todo a gusto.
Eventualmente, el pedido cambia.
Lo interesante es que, además de los clientes con pedidos aleatorios, cada cinco jugadas también se nos habilitará la posibilidad de sacudir la bolsa contenedora en cuestión, otra de las pequeñas grandes diferencias de PancitoMerge respecto a los demás juegos de su género. Algo que es super útil para cuando tenemos cerca a dos panificados que podrían unirse al tacto.

Esos dos cambios, que podrían parecer insignificantes, cambian rotundamente el flujo del gameplay, permitiéndonos cada cinco movimientos, sacarnos un objeto de encima o sacudir la bolsa donde están todos para ver si se tocan los que andan medio reveldes.
Del lado derecho de cada nivel tendremos el total de panificados que debemos alcanzar para pasar a la siguiente instancia. Los que nos permiten saber cuántos todavía no pudimos formar y cuáles se juntan entre ellos. Sin contar la sensación de necesidad de seguir que logran. Punto para Fayer y Sketchy.
Todos esos detalles diferenciales y el puntaje que iremos acumulando, dependiente de si cumplimos los pedidos y de cuántos panificados diferentes vamos formando, hacen que PancitoMerge sea un opción fresca dentro de un género que rápidamente se volvió repetitivo.

Ni hablar del arte, que es una belleza y también se aparta fuertemente de las frutas genéricas a las que estábamos acostumbrados.
El videojuego mexicano PancitoMerge es una experiencia chiquita y cortita, pero muy rejugable. Y si bien está en Steam, salvo que tengan una Steamdeck a mano, recomendamos fuertemente jugarlo en Switch. No hay como unir y vender panificados desde la comodidad del sillón de casa.